He aquí lo que pudieran ser las memorias de mi dolor, sin saber, sólo sentir lo que escribo, sin serlo, sin poderlo, un intento por hacer entender lo que dentro de mi entender son las letras, cortada mi alma en trocitos abro la caja, el libro, lo anoto y lo pongo aquí, junto a innumerables esquirlas aún pegadas a mi corazón, pendenciero de la torpeza y enamorado de mis corazones.