Quisiera decirte como me arrepiento, como tu mirada y tu hermosa cara retumban en mi mente cada mañana, noche y día. A mi pequeña vida, mi otro corazón, lo más importante que me ha dado Dios, buscando consuelo pues en mi sueños de nuevo, una carita hermosa palpitando en revuelo de imágenes confusas de amor en paralelo al dolor tan intenso que por mi culpa pruebo. Tu nombre no digo pues grito en mi interior, corazón sólo llamo a tu amor al menos, cansado y lastimado por mis propios ruegos, que hacer princesa y reina de mis anhelos, lo único que le pido al cielo es me regrese mis damas que un día amaron a este perplejo.
Corazón, corazón, como me duele lastimarte, como me duele verte sufrir, como me duele el alma por saberme el martillo que sin clemencia clavó la estaca en tu corazón, cuyo penetrante y profundo dolor marcó tu vida y la mía.
Las amo.