Optar por la tristeza o el amor, hace días que no podía, sigo con melancolía los intentos de mi ilusión por alejar la esperanza. No recurriré a la auto destrucción, prefiero el amor, te prefiero a ti, como sea conseguiré tu amor. La vida se me iría en ello, pero por mi hija lo intentaré, no puedo dejarte sola no puedo, porque siempre mis pensamientos te acompañan, una y otra y otra mañana, tarde, día noche, horas y segundos. Mis días son tú.
Lo quiero gritar a los cuantro vientos, TE AMO MARÍA ALEJANRA, con toda mi alma, con todo mi corazón, con toda mi ilusión y con todo mi arrepentimiento. Por favor dame una luz, dame la razón dame un chance para ser el hombre que deseas, que quieres y que buscas. Seré para tí porque siempre te aprendí a amar, a pesar de todo, a pesar de las pesadillas, a pesar de tu desespero y dolor.
Quiero tener conmigo a mi familia, amo a mi princesa, deseo verla crecer, que me llame, que me busque, quiero ver sus pequeños pasos suceder, su voz cambiar, sus palabras labrar. Es lo que quiero, hoy está lejos pero confío en Dios y tengo fe en la Virgen, la luz tiene que iluminar mi vida de nuevo, como cuando nos encontramos en ése terminal. Muchas cosas han sucedido todos estos años, todos estos días, unas muy malas otras muy buenas, hasta el momento la cuenta negativa es superior, pero nada dice que no podría ser mejor; aún más cuando la vida a los golpes me ha enseñado que el amor no es torpeza o desilusión o flojera, el amor son los puntos las pequeñas cosas y los detalles que demuestran la ilusión del primer día, del primer beso en el cine; del día en que nos fundimos en la Colonia Tovar. Todo lo que vivimos esos primeros días y semanas deben seguir significando algo, aún más cuando una princesa nace de nosotros.
¿Que hacer con todo esto que siento? ¿Cómo hacer que la vida me retorne lo que por mis errores perdí? Pero quiero tener una oportunidad, ¿por qué no? ¿porque no darle una oportunidad al amor? Si no pasa, ¿de que vale la vida? si nuestro creador nos dice que no, si nuestro creador él mismo es amor.
Te amo María Alejandra, Te amo Princesita.
Mi vida sin ustedes no existiría.