Ese día, un horrible día, sentimientos enlzados, mezclados, distintos, mi rabia a flor de piel y el arrepentimiento también, mientras duras palabras fluían de su boca, lo feo, lo malo, nada bueno. Hoy estoy aquí saboreando completamente mi dolor, mi falta de tacto y los resultados de mis reiterados errores que me da miedo seguir cometiendo; el odio se rebosó, la lucha se extingue poco a poco pero el mal ya esta hecho. Me siento crucificado, desesperanzado, aterrorizado y destruido, todo al mismo tiempo y sin ánimos, sin fuerzas, pero al mismo tiempo queriendo salir de este agujero horroroso en el que me encuntro, pensando en ¿qué será de mi futuro?, no doy con el centro de la diana en ninguno de los aspectos de mi vida. Me parece que ahora me toca sufrir, ¿antes que? simplemente disfrute mucho antes de llegar a mi familia, digo disfruté porque era feliz, salía con mis amigos, hacía lo que quería, tenía dinero, pero hoy es distinto. Ya mis amigos están con sus parejas, unos casados y otros por hacerlo, muy pocos iguales pero en fin con sus propias vidas. Que puedo decir al respecto que me haga sobreponerme radicalmente a lo que siento y me ayude a un resurgir inesperado que le de la vuelta a la situación. Hay una razón de muchísimo peso, mejor dicho dos… la primera es mi hija, la luz de mis ojos la razón de mis días, la segunda es su mamá, la mujer que amo a quien llamo Corazón; pero me siento sin fuerzas, me siento morir, me siento acabado y sin esperanzas, queriendo encontrar a Dios, aunque pareciera que no puedo verlo o que él no quiere que lo encuentre; sólo voy a él cuando en mi miseria me encuentro, no lo culpo en nada si me deja destruirme. Que rara es la conducta humana, somos auto destructivos, somos todo un caos y estúpidamente predecibles, aún así por esa misma estupidez somos incapaces de ayudarnos a nosotros mismos; ¿pero como consigo la ayuda de alguien mas?, antes Dios los ponía en mi camino, pero creo que ahora debo salir adelante yo sólo. Que puedo decir más que arrepentirme de mis errores y de mis pecados, que más que pedirle insistente y encarecidamente a la virgen y al creador que me ayuden, pero nada parece surtir efecto, sólo cuando falto a una de mis promesas llega el castigo.
La vida es horrible, no hay cuentos de hadas, no hay amor duradero, no hay finales felices para todos, sólo el egoísmo y nuestras miserias, que son nuestra naturaleza, se encuentran al final para confluir y confabular contra nosotros mismos. Estoy acabado hoy, lo estaré mañana, pero no se hasta cuando pueda seguir así. He visto como esto pasa y al final uno sigue con su vida, pero yo no puedo decir lo mismo, tengo una hermosa princesa por quien ver y a su madre a quien no deseo ver, quiero olvidarla y a la vez recuperarla, pero alguna vez actué bajo la premisa de esperar lo mejor pero prepararme para lo peor. Espero logre hacerlo esta vez, aunque mi corazón se esté secando y mi alma apagando.
Las extraño, las amo y siempre estaran en mis pensamiento, lamentablemente atormentandome por no tenerlas y extrañandolas por la misma causa.